El instalive que me hizo hablar de té (en vez de escribir)

Cuando les conté por qué escribo sobre el té, les explicaba que se me hace mucho más fácil expresarme de forma escrita que verbal. No solo por mi profesión de redactora, sino porque mi introversión me lleva con bastante frecuencia a esa zona cómoda de creer que no soy capaz de hablar en público.

Sin embargo, sabía que esa versión de mi ya estaba desactualizada. Desde hace un tiempo siento la necesidad de conectar de otras formas. Aunque la escritura sigue siendo la opción favorita, al menos ya no es la única. Y la oportunidad perfecta para demostrármelo llegó con una linda invitación.

Ángela Feijoó es periodista. Fue una de mis jefas en la revista en la que trabajé en Venezuela y se convirtió en una de las personas a las que le tengo un cariño muy especial. Desde hace un tiempo se dedica a asesorar sobre temas comunicacionales y a enseñarnos que “escribir nos hace bien”, compartiendo recursos y herramientas en su blog. Hace unas semanas me contactó para preguntarme si quería participar en uno de sus “Jueves de panas”, un instalive (transmisión en vivo desde Instagram) en el que comparte con un amigo que domine un tema que sea de interés.

Por supuesto, mi respuesta inmediata fue positiva. Era una oportunidad para hablar en público sobre un tema que me gusta, pero sin enfrentarme (por ahora) al compromiso de hablar ante un grupo de personas cara a cara.

Llegó el día del instalive.
Hablé sobre el origen del té, de dónde viene, cuántos tipos existen, cómo preparar la taza perfecta, las temperaturas adecuadas para preparar cada tipo de té, sus tiempos de infusión, etc. Creo que los primeros 5 minutos estuve muy nerviosa, pero después no podía parar de hablar, además estaba muy clara en lo que quería transmitir.

Ángela, por su parte, explicó en qué consiste su técnica de “escritura salvaje”, y recordó la importancia de exteriorizar lo que sentimos, de poner orden a nuestro mundo interior a través de la palabra escrita.

El instalive duró más de una hora, se conectaron varias personas, hicieron preguntas, nos divertimos. No quería que se terminara. Cuando finalmente llegó a su fin, le escribí a un amigo bartender para preguntarle si quería participar en un instalive sobre cócteles y té la siguiente semana. ¡Estaba en un rush increíble!

La parte no tan buena de mi emoción desbordada es que …¡No guardé el live! Pero más que una tragedia, fue una anécdota para el recuerdo. Ya vendrán más lives y seguramente, alguna charla presencial.

Que alegría tan grande el descubrir que no paramos de crecer, de evolucionar, de superar nuestros temores y de actualizar las versiones de nuestro “yo”. Ahora más que nunca, sigo escribiendo sobre el té, pero con la convicción de que no es la única manera que tengo para compartir lo que estoy aprendiendo en este camino.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s